Movimientos del bebé: cuándo se notan y cómo vigilarlos
Cuándo empiezan a notarse, cómo cambian a lo largo del embarazo y por qué una disminución siempre hay que consultarla, aunque sea de madrugada y aunque te dé apuro.
Revisado el 29 de octubre de 2026

Cuándo se empiezan a notar
Lo habitual es empezar a notarlos entre las semanas 16 y 24. En un primer embarazo suele ser hacia el final de ese intervalo; en embarazos posteriores se reconoce antes, porque ya sabes qué estás buscando. Si llegas a la semana 24 y todavía no has notado ningún movimiento, coméntalo con tu matrona.
Al principio son sensaciones muy sutiles: burbujas, un aleteo, algo que se confunde fácilmente con gases. Conforme avanzan las semanas se vuelven inconfundibles: patadas, giros, y al final incluso se ve moverse el abdomen desde fuera.
Cómo cambian a lo largo del embarazo
- Al principio: esporádicos, sutiles y difíciles de identificar.
- Hacia el segundo trimestre avanzado: más claros, más frecuentes y empieza a reconocerse un patrón.
- En el tercer trimestre: el bebé tiene menos espacio, así que hay menos volteretas y más empujones, estiramientos y movimientos sostenidos.
Tu patrón es la referencia
No existe un número de movimientos correcto ni una cifra universal que sirva para todos los bebés. Cada uno tiene sus horarios y su ritmo, y muchas mujeres identifican que el suyo está más activo a determinadas horas, a menudo por la noche.
Lo que se vigila no es un número: es un cambio respecto a lo habitual en tu bebé.
Si dudas
Si en algún momento te parece que se mueve menos, lo razonable es:
-
Llama ya a tu hospital o a tu matrona
No hace falta que lo compruebes antes: si notas que se mueve menos o de forma distinta, ese cambio ya es motivo para consultar.
-
Mientras hablas con ellos, túmbate de lado
Y presta atención. Si en ese tiempo notas movimientos, díselo igualmente: ellos deciden si hay que valorarte.
-
Si no consigues contactar, acude a urgencias
Ese mismo día, aunque sea de madrugada.
Sobre contar los movimientos
Existen métodos formales de conteo diario, pero no se recomiendan de forma rutinaria para todos los embarazos (la OMS los reserva al contexto de investigación), porque generan bastante ansiedad y no han demostrado el beneficio esperado.
Si tu matrona te ha indicado un método concreto por alguna razón, sigue el suyo. Si no, el criterio es más sencillo y más seguro: conoce el patrón habitual de tu bebé y consulta ante cualquier cambio.
Qué van a hacer en el hospital
Saber qué esperar quita apuro a la hora de llamar. Lo habitual es una monitorización del latido fetal durante un rato, junto con la valoración de tu tensión y tu estado, y en algunos casos una ecografía.
Es una consulta frecuente y el personal está acostumbrado. No estás molestando: estás haciendo exactamente lo que hay que hacer.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se empiezan a notar los movimientos del bebé?
Habitualmente entre las semanas 16 y 24. En un primer embarazo suele ser hacia el final de ese intervalo. Si llegas a la semana 24 y todavía no has notado ningún movimiento, coméntalo con tu matrona. Influyen además la posición de la placenta, tu constitución y la posición del bebé.
¿Es normal que se mueva menos al final del embarazo?
No. El tipo de movimiento cambia, porque hay menos espacio y se notan más empujones y estiramientos que volteretas, pero la cantidad de actividad no debe disminuir. Si notas menos movimientos en el tercer trimestre, consulta el mismo día.
¿Cuántos movimientos debe hacer al día?
No hay un número correcto universal. Cada bebé tiene su propio patrón y sus horarios. Lo que se vigila no es una cifra sino un cambio respecto a lo habitual en tu bebé. Si tu matrona te ha indicado un método de conteo concreto, sigue el suyo.
¿Puedo tomar algo frío o dulce para que se mueva?
No es recomendable como forma de comprobarlo. Esos trucos no son fiables y, sobre todo, retrasan la consulta, que es lo único realmente útil. Si te parece que se mueve menos, llama ya a tu hospital o a tu matrona; mientras hablas con ellos, túmbate de lado y presta atención. Si no consigues contactar, acude a urgencias ese mismo día.
¿Sirve un doppler doméstico para quedarme tranquila?
No conviene usarlo con ese fin. Oír un latido no descarta un problema y puede dar una falsa sensación de seguridad que retrase la consulta. Ante una disminución de movimientos, lo indicado es la valoración profesional.
Me da apuro ir otra vez a urgencias por esto
Es una consulta muy frecuente y el personal está acostumbrado. Lo habitual es hacer una monitorización del latido fetal durante un rato. Nadie va a reprocharte que consultes: es exactamente lo que hay que hacer ante una disminución de movimientos.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de tu matrona ni de tu equipo obstétrico. Ante cualquier disminución percibida de los movimientos del bebé, contacta con tu hospital el mismo día.