Ecografías del embarazo

Tres ecografías, una por trimestre, cada una con un objetivo distinto. Esto es qué se mira en cada una, en qué semanas se hacen y por qué las ventanas son tan estrictas.

Revisado el 13 de octubre de 2026

Sonda de ecografía con gel sobre el vientre de una embarazada en la consulta

Cuántas son y por qué

El protocolo de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia establece tres ecografías sistemáticas en una gestación de bajo riesgo, una por trimestre. No son tres revisiones iguales: cada una responde a preguntas distintas y por eso se hacen cuando se hacen.

Si aparece algún hallazgo o el embarazo se clasifica como de riesgo, pueden indicarse más. La ecografía no conlleva riesgos conocidos para ti ni para el bebé, así que repetirla cuando está indicada no es un problema.

Primera ecografía: semanas 11 a 13+6

La ventana óptima suele situarse en torno a la semana 12. Es estrecha por un motivo concreto: la medición de la translucencia nucal solo es válida cuando el embrión mide entre 45 y 84 milímetros de longitud craneocaudal.

Qué se valora:

  • Viabilidad y latido cardíaco.
  • Número de fetos y, si hay más de uno, el tipo de gestación múltiple.
  • Datación del embarazo. Es el método más preciso para fijar la fecha probable de parto, más que la fecha de la última regla.
  • Translucencia nucal y otros marcadores, como el hueso nasal.
  • Estudio morfológico inicial de la anatomía fetal.

Los datos ecográficos se combinan con los marcadores bioquímicos de la analítica para calcular el cribado combinado del primer trimestre.

Segunda ecografía: la morfológica, en torno a la semana 20

Es la exploración más importante y más larga del embarazo. Se revisa la anatomía del bebé órgano a órgano: cerebro, cara, columna, corazón, abdomen, riñones, extremidades.

También se valoran la placenta, su localización, la cantidad de líquido amniótico y el crecimiento fetal.

El momento se elige por equilibrio: antes, muchas estructuras todavía no se ven bien; después, la posición del bebé y su tamaño dificultan la exploración.

Dos cosas que conviene saber: puede durar bastante y hay momentos de silencio mientras se miden estructuras. Ese silencio es concentración, no un hallazgo. Y si el bebé está mal colocado, es posible que te pidan volver otro día para completarla; tampoco es mala señal.

Tercera ecografía: entre las semanas 32 y 36

Aquí el foco cambia. Ya no se trata de descartar malformaciones, sino de valorar cómo va llegando el bebé al final:

  • Crecimiento fetal y estimación de peso.
  • Posición del bebé, aunque todavía puede cambiar.
  • Estado y localización de la placenta.
  • Cantidad de líquido amniótico.
  • Flujos sanguíneos mediante Doppler, si está indicado.

Preparación

Depende de la ecografía y del centro. Como norma general:

  • Ropa cómoda y de dos piezas, que facilite acceder al abdomen.
  • Vejiga: en algunos centros piden acudir con la vejiga llena en el primer trimestre y en otros vacía, porque puede hacer falta la vía vaginal. Confírmalo al pedir la cita.
  • Acompañante: las políticas varían por centro. Pregúntalo antes si quieres ir acompañada.
  • Sin ayuno, salvo indicación expresa.

Sobre las 3D y 4D

No forman parte del seguimiento habitual del embarazo y no aportan información diagnóstica adicional en la mayoría de los casos. Se ofrecen fundamentalmente como servicio privado con finalidad de recuerdo. Es una decisión personal legítima, pero conviene saber que no sustituyen ninguna de las tres ecografías del protocolo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas ecografías se hacen en el embarazo?

En una gestación de bajo riesgo, el protocolo de la SEGO establece tres ecografías sistemáticas, una por trimestre: entre las semanas 11 y 13+6, en torno a la semana 20 y entre las semanas 32 y 36. Pueden indicarse más si aparece algún hallazgo o el embarazo es de riesgo.

¿Por qué la primera ecografía tiene que ser entre las semanas 11 y 13+6?

Porque la medición de la translucencia nucal solo es válida cuando el embrión mide entre 45 y 84 milímetros de longitud craneocaudal, algo que ocurre en esa franja. Fuera de ella, el cribado combinado del primer trimestre no puede realizarse correctamente.

¿Cuándo se puede saber el sexo del bebé?

En la ecografía morfológica, en torno a la semana 20, suele verse con bastante fiabilidad si la posición del bebé lo permite. En la del primer trimestre a veces puede adelantarse una probabilidad, pero con margen de error notable porque la morfología genital todavía está poco definida.

¿Las ecografías tienen algún riesgo?

No se conocen riesgos para la madre ni para el feto con el uso diagnóstico habitual, por lo que pueden repetirse cuando está indicado. Distinto es el uso recreativo prolongado, que no aporta información clínica y no forma parte del seguimiento.

¿Es fiable el peso que calculan en la última ecografía?

Es una estimación con un margen de error apreciable, mayor cuanto más avanzado está el embarazo. Sirve para detectar desviaciones importantes del crecimiento, no para predecir con exactitud cuánto pesará el bebé al nacer.

¿Merecen la pena las ecografías 3D o 4D?

No forman parte del seguimiento habitual y en general no aportan información diagnóstica adicional. Se ofrecen como servicio privado con finalidad de recuerdo. Es una decisión personal, pero no sustituyen a ninguna de las tres ecografías del protocolo.

Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de tu equipo obstétrico. El calendario exacto y la preparación pueden variar según la comunidad autónoma y el centro. Consulta siempre los resultados con tu profesional de referencia.