Fases del parto: dilatación, expulsivo y alumbramiento

Saber qué toca en cada momento quita bastante miedo. Estas son las tres etapas del parto, qué ocurre en cada una y por qué las horas no son un buen indicador de nada.

Revisado el 29 de octubre de 2026

Mujer de parto caminando por el pasillo del hospital del brazo de su acompañante

Cuándo se considera que ha empezado el parto

No basta con notar contracciones. El diagnóstico de inicio de parto combina varios criterios: contracciones regulares, habitualmente al menos dos cada diez minutos, junto con cambios en el cuello del útero, que debe estar borrado y empezar a dilatarse.

Por eso es frecuente acudir al hospital, que te valoren y te manden de vuelta a casa. No significa que hayas hecho el ridículo: significa que el cuello todavía no ha empezado a cambiar.

Primera etapa: la dilatación

Va desde el inicio del parto hasta la dilatación completa, que son 10 centímetros. Es con diferencia la más larga y se divide en dos fases.

Fase latente

El cuello del útero se borra, es decir, se acorta y se ablanda, y comienza a dilatarse lentamente. Las contracciones van ganando frecuencia e intensidad poco a poco.

Es la fase más larga y la más desconcertante, porque puede prolongarse muchas horas sin que eso indique ningún problema. En esta fase normalmente puedes hablar entre contracciones, moverte y descansar. Suele ser mejor pasarla en casa, si tu situación lo permite.

Fase activa

La dilatación avanza de forma más constante hasta completarse. Las contracciones son más intensas, más largas y más seguidas, y ya requieren concentración: no se puede hablar durante ellas.

Si quieres epidural, puedes pedirla cuando la necesites, también antes de esta fase: no hace falta esperar a una dilatación concreta.

La transición

Los últimos centímetros. Es el tramo más intenso y corto, y el que más desconcierta emocionalmente: es habitual sentir que no se puede más, tener náuseas, temblores o escalofríos.

Que aparezca esa sensación suele ser, paradójicamente, buena señal: significa que estás muy cerca del final de la dilatación.

Segunda etapa: el expulsivo

Desde la dilatación completa hasta el nacimiento del bebé. Aparecen los pujos, a menudo de forma involuntaria.

Dos cosas que conviene saber:

  • Puedes elegir la postura en la que parir, si tu situación lo permite. No hay obligación de estar tumbada boca arriba.
  • Se recomienda pujar siguiendo tus propias ganas (OMS). Con epidural, a veces no se notan: es habitual esperar un rato tras la dilatación completa y que después la matrona te guíe.

La duración varía mucho, y con analgesia epidural tiende a ser algo más larga. Puedes dejar tus preferencias sobre esta fase por escrito en tu plan de parto.

Tercera etapa: el alumbramiento

Desde el nacimiento del bebé hasta la expulsión de la placenta y las membranas. Suele completarse en menos de media hora.

Notarás contracciones de nuevo, mucho menos intensas, y probablemente ni te enteres: la atención está en otro sitio. Es también el momento del piel con piel y de la primera toma, si todo va bien.

Después se revisa el periné y, si ha habido desgarro o episiotomía, se sutura.

Qué ayuda durante el proceso

  • Moverte y cambiar de postura, si puedes. Ayuda al descenso del bebé y al manejo del dolor.
  • Respirar despacio durante la contracción, sin bloquear el aire.
  • Agua, ducha o bañera si tu hospital lo permite.
  • Acompañamiento continuo. Es una de las cosas con mejor evidencia detrás, como recoge la Estrategia de atención al parto normal.
  • Ambiente tranquilo: luz baja, poco ruido, pocas interrupciones.
  • Ir contracción a contracción, sin pensar en lo que queda.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las fases del parto?

Tres: la dilatación, que va desde el inicio del parto hasta los 10 centímetros y se divide en fase latente y fase activa; el expulsivo, desde la dilatación completa hasta el nacimiento; y el alumbramiento, desde el nacimiento hasta la salida de la placenta.

¿Cuándo empieza la fase activa del parto?

La OMS (2018) sitúa el inicio de la fase activa en los 5 cm; la guía española de 2010 todavía usa 4 cm, y cada hospital aplica su protocolo. Ese umbral determina a partir de cuándo se considera que el parto no progresa, por lo que el cambio da más margen al proceso fisiológico.

¿Cuánto dura un parto?

Varía enormemente según si es el primer parto, la posición del bebé, si hay analgesia y otros factores. Las cifras que circulan generan más ansiedad que ayuda. Lo que se valora no es el tiempo transcurrido, sino que el parto progrese y que la madre y el bebé estén bien.

¿Por qué me han mandado a casa del hospital?

Porque el cuello del útero todavía no había empezado a cambiar lo suficiente. El diagnóstico de inicio de parto requiere contracciones regulares junto con borramiento y dilatación del cuello. Es muy frecuente y suele ser mejor pasar la fase latente en casa.

¿Qué es la fase de transición?

Son los últimos centímetros de la dilatación, el tramo más intenso y a la vez más corto. Es habitual sentir que no se puede más, con náuseas, temblores o escalofríos. Esa sensación suele indicar que el final de la dilatación está cerca.

¿Tengo que parir tumbada boca arriba?

No necesariamente. Si tu situación clínica lo permite, puedes elegir la postura que te resulte más cómoda, y las guías actuales recomiendan favorecer la libertad de movimiento. Es una de las preferencias que conviene dejar por escrito en el plan de parto.

Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de tu matrona ni de tu equipo obstétrico. Los protocolos y criterios pueden variar según el centro y tu situación clínica.

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