Preparación al parto: qué se hace y para qué sirve
Las clases de preparación al parto no van de aprender a respirar. Van de llegar al día sabiendo qué va a pasar, qué puedes decidir y cómo pedirlo. Eso cambia bastante la experiencia.
Revisado el 13 de octubre de 2026

Qué son y quién las da
La preparación al parto, también llamada educación maternal, es un programa de sesiones grupales que imparte habitualmente la matrona de tu centro de salud dentro de la sanidad pública, sin coste.
Existen también opciones privadas y formatos especializados (yoga prenatal, hipnoparto, preparación en el agua), que pueden complementar pero no sustituyen a la información clínica del programa público.
Pregunta en tu centro de salud con antelación: los grupos tienen plazas limitadas y suelen organizarse por fecha probable de parto.
Qué se trabaja
Qué va a pasar
Cómo se desarrolla el parto, sus fases, cuánto puede durar cada una y qué se hace en el hospital. Saberlo reduce mucho la angustia del día.
Manejo del dolor
Qué opciones hay, cómo funciona la analgesia epidural, y qué recursos no farmacológicos existen: respiración, movimiento, agua, posturas.
Posturas y movimiento
Cómo colocarse durante la dilatación y el expulsivo, uso de la pelota y por qué moverse suele ayudar.
Suelo pélvico
Cómo funciona, cómo protegerlo durante el parto y qué trabajo conviene después.
Lactancia
Cómo se establece, qué esperar los primeros días y dónde pedir ayuda si surgen dificultades.
Postparto y bebé
Qué ocurre en las primeras semanas, cuidados básicos del recién nacido y señales de alarma.
Cuándo empezar
Lo habitual es cursarlas en el tercer trimestre, cuando la información está fresca de cara al parto y todavía hay margen para preparar lo que haga falta.
Dicho eso, hay dos cosas que conviene resolver antes de esas fechas: reservar la plaza, porque los grupos se llenan, y empezar a informarte sobre el plan de parto, que se entrega entre las semanas 28 y 32.
Lo que más valora la gente
Curiosamente, no suele ser la técnica. Lo que más se agradece después es:
- Poder preguntar sin prisa a una profesional, algo que en una consulta de quince minutos no pasa.
- Saber qué va a ocurrir, incluidos los escenarios que nadie quiere pero pueden darse.
- Conocer a otras personas en el mismo momento. Muchos grupos de apoyo posteriores nacen ahí.
- Que el acompañante se entere. Que sepa qué esperar y cómo ayudar cambia mucho las cosas.
Si no puedes ir a las clases
Pasa: por horarios, por plazas o porque el embarazo se adelanta. Alternativas razonables:
- Consulta individual con tu matrona. Lleva las dudas apuntadas.
- Materiales de tu servicio de salud. Muchas comunidades publican guías propias.
- Visita el hospital donde vas a dar a luz, si organizan jornadas de puertas abiertas.
- Prepara tu plan de parto, que obliga a informarse sobre casi todo lo importante.
Qué más conviene tener listo
- El plan de parto, entregado entre las semanas 28 y 32.
- La bolsa del hospital, preparada con antelación.
- Saber reconocer las señales del parto y cuándo acudir.
- La logística resuelta: cómo llegar al hospital, quién te acompaña, con quién se quedan los otros hijos o las mascotas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo hay que empezar la preparación al parto?
Lo habitual es cursarla en el tercer trimestre. Conviene preguntar en tu centro de salud bastante antes, porque los grupos tienen plazas limitadas y suelen organizarse según la fecha probable de parto.
¿Las clases de preparación al parto son gratuitas?
Las que imparte la matrona en tu centro de salud dentro de la sanidad pública sí. Existen además opciones privadas y formatos especializados, que son de pago y pueden complementar el programa público, pero no lo sustituyen.
¿Puede venir mi pareja?
En la mayoría de programas sí, al menos en algunas sesiones, y es muy recomendable. Que el acompañante sepa qué va a ocurrir y cómo puede ayudar marca bastante diferencia el día del parto. Confirma la política concreta de tu centro.
¿Me descuentan del sueldo las horas de las clases?
No. Puedes ausentarte del trabajo con derecho a remuneración para acudir a las técnicas de preparación al parto que deban realizarse dentro de tu jornada laboral, avisando previamente y aportando después el justificante de asistencia.
¿Sirven de algo si no es mi primer hijo?
Pueden servir, sobre todo si ha pasado tiempo o si el parto anterior fue difícil. Algunos centros ofrecen sesiones específicas para segundos embarazos. Y si el parto anterior dejó dudas o malestar, poder hablarlo con la matrona tiene valor por sí solo.
¿Y si no consigo plaza?
Pide una consulta individual con tu matrona y lleva las dudas apuntadas. Consulta también los materiales que publica tu servicio de salud y, si tu hospital organiza jornadas de puertas abiertas, aprovéchalas. Preparar el plan de parto también te obliga a informarte de lo esencial.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de tu matrona ni de tu equipo obstétrico. La organización de los programas de preparación al parto varía según la comunidad autónoma y el centro de salud.