Molestias frecuentes del embarazo

Náuseas, acidez, dolor de espalda, hinchazón, insomnio, calambres. Son cosas que le pasan a casi todo el mundo, tienen explicación y casi siempre hay algo que las alivia.

Revisado el 29 de octubre de 2026

Embarazada descansando en el sofá con los pies en alto sobre cojines

Náuseas y vómitos

Muy frecuentes en el primer trimestre. Pese al nombre de "náuseas matutinas", pueden aparecer a cualquier hora, y para mucha gente son peores al final del día.

Qué suele ayudar: comer pequeñas cantidades con frecuencia, no llegar con el estómago vacío, alimentos suaves y fríos si los olores molestan, beber a sorbos entre comidas y ventilar los espacios.

Cuándo consultar: si no consigues retener líquidos, pierdes peso o los vómitos te impiden hacer vida normal. Existe tratamiento y no hay que aguantarlo.

Acidez y reflujo

Aparecen sobre todo en el segundo y tercer trimestre, por la relajación del esfínter esofágico y la presión del útero sobre el estómago.

Qué suele ayudar: comidas más pequeñas y frecuentes, no tumbarse justo después de comer, elevar el cabecero de la cama y evitar los alimentos que te disparen los síntomas.

Lo desarrollamos en la guía de acidez en el embarazo.

Estreñimiento

Los cambios hormonales enlentecen el tránsito intestinal y el útero comprime el intestino. Además, la suplementación con hierro suele empeorarlo.

Qué suele ayudar: fibra, beber suficiente agua, actividad física suave y no posponer las ganas de ir al baño.

Un detalle importante: no empujes con fuerza. El esfuerzo repetido somete al suelo pélvico a una presión considerable y favorece las hemorroides, que a su vez son otra molestia habitual del embarazo.

Dolor lumbar y pélvico

El centro de gravedad cambia, la curvatura lumbar se acentúa y las hormonas aumentan la laxitud de los ligamentos. La combinación pasa factura.

Qué suele ayudar: cuidar la postura, evitar estar mucho rato de pie o sentada en la misma posición, calzado cómodo sin tacón y sin ser completamente plano, dormir de lado con un cojín entre las rodillas y mantener actividad física suave.

Si el dolor es intenso, te limita al caminar o se localiza en la zona del pubis, coméntalo: puede tratarse de una disfunción de la sínfisis púbica, y la fisioterapia especializada ayuda bastante.

Hinchazón de piernas y pies

Muy habitual al final del embarazo, por la retención de líquidos y la presión del útero sobre el retorno venoso. Suele empeorar por la tarde y con el calor.

Qué suele ayudar: elevar las piernas cuando puedas, evitar estar mucho rato de pie o sentada sin moverte, caminar, beber suficiente agua y usar medias de compresión si te las recomiendan.

Insomnio

Entre las ganas de orinar, la dificultad para encontrar postura, la acidez y la cabeza a mil, dormir del tirón al final del embarazo es poco frecuente.

Qué suele ayudar: rutina de sueño regular, cenar temprano y ligero, reducir líquidos en las últimas horas, un cojín de embarazo o varias almohadas, y limitar las pantallas antes de acostarse.

A partir de la semana 28 se recomienda acostarte de lado cada vez que vayas a dormir, también en la siesta. Da igual el lado: los dos son igual de seguros. Si te despiertas boca arriba, no pasa nada: simplemente vuelve a ponerte de lado.

Calambres en las piernas

Aparecen sobre todo de noche y en el tercer trimestre. Estirar la pantorrilla llevando la punta del pie hacia ti suele cortarlos. Mantenerse hidratada y hacer estiramientos suaves antes de acostarse ayuda a prevenirlos.

Otras molestias frecuentes

  • Ganas constantes de orinar, por la presión del útero sobre la vejiga. No reduzcas la ingesta de agua por este motivo.
  • Congestión nasal y sangrado leve de nariz, por el aumento del flujo sanguíneo en las mucosas.
  • Sangrado de encías al cepillarse. Mantén la higiene dental y acude a tu revisión: el embarazo no contraindica ir al dentista.
  • Aumento del flujo vaginal, que es normal si es claro e inodoro. Si pica, escuece, huele mal o cambia de color, consulta.
  • Cansancio intenso, sobre todo en el primer trimestre y al final.
  • Mareos al levantarte rápido. Hazlo despacio y evita los ayunos prolongados.

Preguntas frecuentes

¿Hasta cuándo duran las náuseas del embarazo?

Lo más habitual es que sean más intensas en el primer trimestre y vayan remitiendo a partir de ahí, aunque hay mujeres que las mantienen más tiempo. Si no consigues retener líquidos, pierdes peso o te impiden hacer vida normal, consulta: existe tratamiento.

¿Es normal que se me hinchen los pies?

Es muy frecuente al final del embarazo y suele empeorar por la tarde y con el calor. Lo que no es normal es una hinchazón brusca que afecte a cara y manos, o que afecte a una sola pierna con dolor y calor. En esos casos hay que consultar sin esperar.

¿En qué postura debo dormir?

A partir de la semana 28 se recomienda acostarte de lado cada vez que vayas a dormir, también en la siesta. Da igual el lado: los dos son igual de seguros. Si te despiertas boca arriba, no pasa nada: simplemente vuelve a ponerte de lado. Un cojín entre las rodillas suele hacerlo más cómodo.

¿Puedo tomar algo para el dolor de cabeza?

Consúltalo siempre antes con tu matrona o tu médico. Muchos medicamentos habituales, incluidos los de venta libre y varias plantas medicinales, no son seguros durante el embarazo. Y si el dolor de cabeza es intenso y se acompaña de visión borrosa, acude sin esperar.

¿Qué hago con los calambres nocturnos?

En el momento, estirar la pantorrilla llevando la punta del pie hacia ti suele cortarlos. Para prevenirlos, ayuda mantenerse bien hidratada y hacer estiramientos suaves de piernas antes de acostarse. Si son muy frecuentes, coméntalo en la consulta.

¿Es normal tener más flujo vaginal?

Sí, el aumento del flujo es habitual durante el embarazo y es normal si es claro o blanquecino y sin olor. Debes consultar si pica, escuece, cambia de color, huele mal, o si se trata de una pérdida acuosa y continua, que podría ser líquido amniótico.

Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de tu matrona ni de tu equipo obstétrico. No tomes ningún medicamento ni producto de herbolario sin consultarlo antes. Ante cualquier síntoma que te preocupe, consulta sin esperar a la siguiente revisión.