Contracciones de Braxton Hicks: cómo distinguirlas del parto
Notas la tripa dura, se te corta la respiración un momento y piensas si habrá llegado el día. Casi siempre son contracciones de preparación. Aquí tienes cómo diferenciarlas y cuándo sí hay que ir al hospital.
Revisado el 8 de septiembre de 2026
Qué son las contracciones de Braxton Hicks
El útero es un músculo y, como cualquier músculo, se contrae. Durante el embarazo lo hace de forma esporádica desde bastante pronto, aunque la mayoría de mujeres no empieza a notarlo hasta el segundo o tercer trimestre.
La sensación más habitual es un endurecimiento del vientre: la tripa se pone tensa y dura durante unos segundos y después se relaja. Puede ser algo molesto, pero normalmente no duele.
Se llaman así por John Braxton Hicks, el médico inglés que las describió en el siglo XIX. También se las conoce como contracciones de preparación o de entrenamiento, y es un nombre acertado: el útero está ensayando para el día del parto.
La diferencia con las contracciones de parto
Esta es la duda real. La forma más fiable de distinguirlas no es cómo se sienten, sino cómo se comportan a lo largo del tiempo.
| Braxton Hicks | Parto | |
|---|---|---|
| Ritmo | Irregulares, sin patrón | Regulares y cada vez más seguidas |
| Intensidad | Se mantiene o disminuye | Va aumentando |
| Duración | Variable, suele ser corta | Cada vez más largas |
| Al moverte | Suelen ceder | Continúan igual |
| Dónde se nota | Sobre todo en la parte delantera | Suele empezar en la espalda y rodear hacia delante |
La clave está en la última fila del comportamiento: las de parto no se van. Puedes tumbarte, ducharte, cambiar de postura y beber agua, y siguen ahí, cada vez más juntas y más intensas.
La prueba práctica
Si dudas, haz esto antes de salir corriendo hacia el hospital:
-
Cambia de actividad
Si estabas de pie o caminando, túmbate del lado izquierdo. Si llevabas rato sentada, levántate y camina un poco. Las de preparación suelen ceder con el cambio.
-
Bebe agua y descansa
La deshidratación puede aumentar la frecuencia de estas contracciones. Bebe un par de vasos y quédate tranquila veinte o treinta minutos.
-
Cronométralas
Anota cuándo empieza cada contracción y cuánto dura, durante una hora. Lo que buscas no es el número: es si aparece un patrón que se va acortando.
-
Valora el resultado
Si tras una hora siguen siendo irregulares y no van a más, casi con seguridad son de preparación. Si se han vuelto regulares y más intensas, llama a tu hospital.
Qué las desencadena
No hay una causa única, pero hay situaciones que las hacen más frecuentes: llevar mucho rato de pie o caminando, la deshidratación, la vejiga llena, la actividad física intensa, las relaciones sexuales y los momentos de estrés.
También es habitual notarlas más al final del día, cuando el cansancio se acumula, y a partir del tercer trimestre, cuando el útero es más grande y cualquier contracción se percibe con más claridad.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué semana aparecen las contracciones de Braxton Hicks?
El útero se contrae de forma esporádica desde bastante pronto en el embarazo, pero la mayoría de mujeres no empieza a percibirlas hasta el segundo trimestre, y se notan con más claridad en el tercero. Hay quien las siente mucho y quien apenas las nota: las dos cosas son normales.
¿Las contracciones de Braxton Hicks duelen?
Normalmente no. Lo habitual es notar el vientre tenso y duro durante unos segundos, con una sensación molesta más que dolorosa. Algunas mujeres las describen como algo parecido a una molestia menstrual leve. Si el dolor es intenso o va en aumento, conviene consultar.
¿Cómo sé si son de parto o de preparación?
Fíjate en el patrón más que en la sensación. Las de preparación son irregulares, no aumentan de intensidad y suelen ceder si cambias de postura, descansas o bebes agua. Las de parto son regulares, cada vez más seguidas, más largas y más intensas, y no desaparecen hagas lo que hagas.
¿Puedo hacer algo para que se pasen?
Suele ayudar cambiar de actividad: si estabas de pie, tumbarte del lado izquierdo; si llevabas rato sentada, levantarte y caminar. Beber agua, vaciar la vejiga y descansar un rato también reduce su frecuencia, porque la deshidratación y el cansancio las favorecen.
¿Es malo tener muchas contracciones de Braxton Hicks?
Tenerlas con frecuencia es habitual y por sí solo no indica ningún problema. Lo que sí conviene consultar es que se vuelvan regulares antes de la semana 37, o que se acompañen de sangrado, pérdida de líquido, disminución de los movimientos del bebé o fiebre.
Si no noto ninguna, ¿es preocupante?
No. La percepción varía mucho de una mujer a otra y depende también de la posición de la placenta y de la constitución de cada una. No notarlas no significa que el útero no se esté preparando ni anticipa nada sobre cómo será tu parto.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de tu matrona ni de tu equipo obstétrico. Ante cualquier duda sobre tus contracciones o sobre el bienestar de tu bebé, contacta con tu profesional sanitario de referencia.